Final de la época de examenes, he estado un poco ausente por el blog estos días (e incluso de la parroquia, el otro día me tiraron de las orejas).
Afortunadamente con los tiempos que corren voy a trabajar unos días en un empleo muy bien pagado, lejos de mi ciudad y tras este periodo, me voy bien lejos (pero por España) a poner un poco en práctica el cristianismo en un lugar que conozco bien. Volveré a finales de Julio.
No puedo marcharme un mes sin disculparme con el amigo Gilkacuentos al que le debo una respuesta a un mail que me mandó bastante interesante.
y ahora centrémonos en lo que me preocupa:
No he podido dilucidar una solución medianamente aceptable a esta cuestión. Los cristianos creemos en el “libre albedriío”, es decir, creemos que nuestras acciones no están predeterminadas por Dios, es decir nosotros las elegimos. Por ello el mal y el bien, son culpa del hombre y del hombre es la responsabilidad sobre sus acciones.
No obstante, una de las cuatro cualidades que tiene Dios y de las que siempre hablo es la Omnisapiencia, es decir que todo lo sabe. Mi duda es: ¿No va reñido el saberlo todo con el libre albedrío? es decir, si voy a dar una paseo sin rumbo ante un cruce de calles he de ir por una u otra, de mi depende esa decisión, pero al mismo tiempo si Dios supiera la respuesta, quiere decir que mi acto estaría predeterminado y no existe el libre albedrío.
Espero que este final de mes en el que estaré de retiro con mis maestros en la fe, y un elenco de sacerdotes amigos mios, me sirvan para plantear en profundidad esta pregunta y recopilar respuestas que meditar.
¿Cómo lo veis vosotros? Daré mis respuestas en la próxima entrada, a Finales de Julio principios de Agosto. Recordad que los comentarios están moderados, asi que los aprobaré todos cuando vuelva, no caerán en saco roto.

Un abrazo a todos y feliz Julio.





